La pequeña estratega II
Vivía en un barrio cerrado, por lo que tenía la completa libertad de deambular por este hasta altas horas de la noche.
Eran las 13.00 hs., ella había vuelto del colegio, acababa de almorzar junto a sus hermanos. De repente escucha una vocecita de afuera que gritaba su nombre
- ¡ Josefina!! Josefina!!
Obviamente que reconoció la voz de su fiel amiga Marina, y acudió a ella.
Marina: - ¿ Vamos a fumar?; Mi papá no está en casa, tiene un pack de 10 marlboro!! Podríamos sacarle un paquete, no se va a dar cuenta!
Josefina: - ¡Buenísimo, vamos ya antes que mi mamá me llame para ayudarle a lavar los platos! Ja, ja ( era terriblemente picarona, no perdía oportunidad para zafar de limpiar y lo mejor de todo es que desaparecía de manera tan fugaz que nadie se daba cuenta de su ausencia)
20.00 hs., al fondo del barrio, una casita que ellas habían construido con ramas de árboles que habían sido podados. Dentro, un cenicero lleno de colillas, humo por doquier, un paquete de cigarros casi vacío, y dos niñas de 6 añitos fumando a escondidas.
Por la noche, de regreso, pasaban corriendo por un descampado que las conducía hasta sus casas. A lo lejos se veía a la madre de marina, molesta, esperándolas.
-¿Dónde estaban? ¡que olor a cigarrillo! ¿Que estuvieron haciendo?
Marina entro rápidamente a la casa mientras contestaba – Nada mamá, nada!
Entonces allí le pregunta a Josefina:
¿Estuvieron fumando?
- Si, Marina le robó cigarrillos al papá y se puso a fumar, me obligó a que yo fumara, pero le juro que yo ni lo toque!.
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
No comments:
Post a Comment